IPRI hace un llamado a cesar inmediatamente la represión sin precedentes contra pueblos indígenas en Panamá

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20 de mayo de 2025

Derechos de los Pueblos Indígenas Internacional (IPRI) hace un llamado urgente a detener las violentas incursiones policiales y detenciones arbitrarias de líderes indígenas en las comunidades de la Comarca Ngäbe-Buglé en Panamá, que han dejado al menos un joven indígena herido grave, ochenta personas indígenas con heridas de distinta consideración, un número indeterminado de personas detenidas y familias desplazadas como resultado de la represión a la movilización social.

La información hecha llegar a IPRI directamente por personas indígenas de la Comarca Ngäbe-Buglé señala que, desde el pasado 14 de mayo, fuerzas de la Policía Nacional y la policía fronteriza de Panamá han incursionado y sitiado comunidades cercanas a Bocas del Toro, en el noroeste del país.

Los manifestantes indígenas participaban en las protestas pacíficas convocadas por distintos actores sociales y sindicales para rechazar la aprobación de diversas leyes y proyectos que consideran que impactarán su calidad de vida y su futuro ambiental y económico. Las manifestaciones comenzaron el 23 de abril, pero, a partir del 14 de mayo, la represión se habría concentrado en las comunidades indígenas Ngäbe-Buglé, especialmente en los pueblos Trinidad, El Piro, Ojo de Agua, Tolé, Viguí y El Prado.

De acuerdo con estos testimonios, además del desalojo de manifestantes de los caminos y lugares de protesta, los policías han entrado en las comunidades y hogares indígenas para localizar y detener a dirigentes. Esto ha resultado en al menos una persona en estado grave por heridas de arma de fuego, decenas de personas indígenas heridas y 25 más detenidas sin que se tenga certeza de su estado físico, de las acusaciones en su contra o de si siguen bajo custodia del Estado. Asimismo, familias enteras se han desplazado a la montaña ante las agresiones y los allanamientos sin orden judicial. 

Los Ngäbe-Buglé alegan el uso indiscriminado de perdigones, gas pimienta, sobrevuelos con helicópteros y drones e incluso armas de fuego. Ante los llamados al diálogo, el titular del Poder Ejecutivo ha señalado que no negociará con los manifestantes.

IPRI condena enérgicamente estos hechos y exige al Estado panameño:

  • El cese inmediato de la represión contra las comunidades indígenas movilizadas y el retiro de las fuerzas policiales de sus territorios.
  • La investigación con debida diligencia y consignación ante la justicia de aquellos elementos policiales que han hecho un uso abusivo de la fuerza, incluyendo a sus responsables por cadena de mando.
  • Las debidas medidas de reparación para las personas, familias y comunidades afectadas por el uso excesivo de la fuerza.
  • La liberación de las personas indígenas detenidas arbitrariamente y el retiro de cualquier proceso o acusación en su contra.
  • El establecimiento de un diálogo respetuoso, intercultural y vinculante con los pueblos indígenas, con miras al respeto de sus derechos, incluida la consulta previa, libre e informada.
  • La garantía del ejercicio del derecho a la protesta pacífica, la libre determinación y la defensa del territorio.

Hacemos un llamamiento urgente a las organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos para que sigan de cerca esta situación y emitan declaraciones condenando estas graves violaciones de los derechos individuales y colectivos de los pueblos indígenas en Panamá.

 

 

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